Alrededor de las llamadas "competencias ciudadanas" se asume una garantía de participación democrática, derechos humanos, debidos procesos, soluciones pedagógicas y estrategias para la construcción de la paz en los establecimientos educativos. ¿Cómo no asumirlo, si somos los funcionarios públicos (docentes y directivos) quienes estamos contratados para garantizar que este resguardo del saber sea un escenario ideal para el ejercicio de la ciudadanía? Por esto resulta difícil entender por qué a nivel nacional los resultados de las pruebas ICFES en competencias ciudadanas no mejoran. "¡Si son preguntas de lógica, de sentido común!", decimos agitados cuando llegan los resultados, siempre con la urgencia de responsabilizar a los estudiantes. Es importante ser honestos al respecto. Por eso, considero urgente dar el primer paso y confesar en qué estamos fallando. Solo así nos veremos en la obligación de sonrojarnos si nos descubren reincidiendo en estas manías. Porque es u...